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Leandro Calle

-1969-

Nació en Zárate, Argentina, en 1969. Poeta y traductor. Reside en Córdoba.  En 2020, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), publicó una antología que reúne veinte años de poesía: Algo que arde. Antología poética 1999-2020. Ha sido traducido a varias lenguas; en francés, cinco de sus libros fueron reunidos en: Passer et autres poèmes, L’Éclat éditions, poésie/poche, Prefacio de Patricia Farazzi e Introducción de Yves Roullière, París, 2022.

En narrativa publicó El punto débil (novela) colección Marea Negra, Ediciones Ilíada, Berlín, 2022; La mutiladora, (novela), Babel ediciones, Córdoba, 2023. Como traductor ha traducido a Guy de Maupassant, y a los poetas marroquíes Abdellatif Laâbi, Siham Bouhlal y Miloud Gharrafi. También a los poetas francófonos Anissa Mohammedi de Argelia, Véronique Tadjo de Costa de Marfil, Gabriel Okoundji del Congo (Brazaville)y Jean-Paul Daoust de Québec. Es miembro del Centro PEN (Argentina) y pertenece al equipo editorial de la Revista Palabras de Poeta desde su fundación. Letras suyas se convirtieron en canciones a través de las composiciones de los músicos Jorge Martínez, Gerardo Schiavon, Mario Díaz, Eli Fernández y Mauricio Pereyra.

Es uno de los poetas invitados mediante convocatoria, para participar en el 36° FIPMed.

La creación poética escrito para el 36º FIPMed
Esteban Moore: una poesía geomística, ensayo

Esta es una muestra de sus poemas:

Voy a plantar un árbol

Voy a plantar un árbol
es probable que muera.
Yo quisiera no vagar entre los huesos
con el pan de la maldición entre los dientes. 
Pero yo, voy a plantar un árbol.
Silencio en el silencio
pólvora y palabra.
Voy a plantar un árbol 
para verlo crecer.
Es posible que lo derriben
que se seque
que muera sin dar frutos
pero yo, voy a plantar un árbol
voy a besar la tierra con las manos
y antes de que me castren la memoria
voy a cantar la errancia de la sed.
En tu corazón, voy a plantar un árbol 
voy a insistir cada vez que lo arranquen
digo que voy a plantar un árbol, Palestina
quiero decir la vida en medio de tus muertos.

Año de publicación: 2026

Atado al fondo

Tengo la palabra atada
como un perro
en el fondo de la casa.
Con el tiempo
se ha vuelto agresiva.
Comenzó a desconocerme
y no conviene soltarla
porque muerde a propios y a extraños.
La comida y el agua
se la acerco con un palo.
Ladra toda la noche.
No la puedo dejar morir
así que todos los días la alimento.
Estoy atado a ella.
Hubiera preferido una palabra
que moviera la cola
que me recibiera con saltos y lamidos
pero, en este país
atamos las palabras en el fondo de la casa
y con el tiempo se vuelven bravas
poderosas
y llega un momento en el que uno no sabe
quién de los dos ladra más fuerte.

Año de publicación: 2026

Laura Nelson

Y la verdad que no me importa
si robaste una vaca o una oveja

Ay, Oklahoma
cuánto vale una vaca
cuánto una oveja

Dicen que Laura fue violada
dicen que llevaba un bebé en su vientre
dicen tantas cosas
pero cuando llegaron a la casa de los Nelson
parece que había rastros del animal robado

¿Era una vaca o una oveja?
Ay, Oklahoma
cuánto vale una vaca
cuánto una oveja

Hubo un tiroteo
un herido
un muerto
y hubo presos
todo por una vaca o una oveja
Después se organizaron
llegaron a la prisión 
los sacaron
y los lincharon

Ay, Oklahoma
cuánto vale una vaca
cuánto una oveja

Lo cierto es
que los fotógrafos de 1911
pudieron retratar a Laura Nelson
Está como dormida
y un cabo suelto de la soga
le acaricia la cara
En su mano izquierda 
hay un anillo 
que contrasta con el negro
 

color de su piel
y el vestidito
parece un vestidito alegre
que le llega más abajo
de los tobillos
Los pies de Laura
asoman por la punta final del vestido,
quién tendrá los zapatos de Laura Nelson
quién

Ay, Oklahoma
cuánto vale una vaca
cuánto una oveja

Bajo el puente
que cruza 
el North Canadian River
Laura Nelson
está colgada
parece una santita
suspendida arriba de las aguas
y sobre su cabeza
el puente repleto de mirones
y mironas
algunos saludan con la mano
(esto se ve en la fotografía)
A la derecha de Laura
también está colgado
su marido 
o su hijo
qué importa
qué importa si fue una vaca o una oveja
si fue su marido o su hijo
lo cierto 
es que Laura Nelson
está ahorcada
y se hamaca bajo el puente
que cruza
el North Canadian River
La naturaleza es frondosa
el agua clara
y los cuerpos se reflejan en el agua
casi como el registro de una performance
o una instalación de arte moderno

Estás hermosa, Laura Nelson,
colgada de ese puente
estás hermosa
pero la idea es que no hables
que no respires
que no cantes
eso, 
que no cantes
Si hubieras escuchado
el canto liberado de los negros
el canto liberado de los blancos
This land was made for you and me
si hubieras escuchado 
la voz desatada de la negritud

Ay, Oklahoma
cuánto vale una vaca
cuánto una oveja

Estás hermosa
Laura Nelson
colgada de ese puente
estás hermosa

Y nadie puede decirme
en Oklahoma
de qué color era la vaca
de qué color era la oveja.

Año de publicación: 2026

Nif

Mi padre arrancó la cortina
la arrancó como quien caza una mosca en el aire.
Decidido cruzó el patio.
Cruzó toda la noche con la linterna a cuestas.
Buscó la pala y comenzó a cavar un pozo
un pozo en medio de la noche.
Yo lloraba de pie
y en la cortina celeste que nos salvaba del verano
estaba Nif sin vida
con su collar de choclo ahuyentando el moquillo.
Mi padre me abrazó. Ya no recuerdo.
Pero prefiero pensar que ante la muerte
que vestida de perro me mostró sus frías credenciales
Mi padre me abrazó toda esa noche
y su calor me abraza todavía
como el collar de choclo en el cuello de Nif
que no lo abandonó ni hasta en la muerte.

Año de publicación: 2026

Siete palabras

Estás ahí
con un olor gastado entre los pechos.
Tiembla en tu carne una niña dormida 
una perrada oscura transita por tu aliento.
Nada saben los que pasan, los que miran, los que piden.

Estás ahí
se te caen del vientre unos racimos secos
un pañal hecho de cicatrices hondas
un hijo, una madre
dados a luz
en el mismo centro de la noche.

Estás ahí
abandonada al sudor de los cuerpos
a la saliva que de a poco y lentamente
va haciéndose hermana de la luz.

Estás ahí
sedienta
elegida
copulada 
traspasada.

Estás ahí
con tu pascua a medias horas
con la liturgia de tu cuerpo consumada.

Estás ahí
con el cisma de tus manos
clavadas en la indescifrable respuesta de la noche.

Apago el animal que me recorre
y una plegaria se duele con mis labios.

Acuérdate de mí, cuando estés en tu reino.

Año de publicación: 2026