Sara Hamid Hawass
Nació en Dakahliya, Egipto, el 1 de diciembre de 1983. Es poeta, escritora, traductora literaria y profesora asistente de Lingüística Inglesa en la Facultad de Artes de la Universidad de Mansura, Egipto. Ha publicado, entre otros, el libro de poesía Una montaña sobre mi hombro (Bait Al Hekma Publishing House, Egipto). Su poesía ha sido traducida al inglés, español, bengalí y chino. Asimismo, ha participado en numerosos festivales internacionales en distintas partes del mundo.
También ha publicado los libros: El ojo de la cerradura no ve nada: veinte poetas estadounidenses ganadoras del Premio Pulitzer (Bait Al Hekma Publishing House, Egipto), colección de poemas traducidos y semblanzas biográficas; Su lealtad al espíritu (veinte poetas estadounidenses ganadores del Premio Pulitzer: una colección de poemas traducidos y semblanzas biográficas); El beso de mi alma (Isisar Publishing House, Calcuta, India), traducción de cien poemas del poeta egipcio Ahmad Al Shahawy; Los secretos de la escritura según los escritores del mundo (El Dar El Masriya El Lebnaniya Publishing House); Un continente en mi corazón: veinte poetas afroamericanos (Bait Al Hekma Publishing House, Egipto): colección de poemas traducidos y semblanzas biográficas.
La creatividad poética… el lenguaje del ser humano y puente entre civilizaciones escrito para su participación en el 36º FIPMed.
Esta es una muestra de sus poemas:
Desde cuatro a uno
Soy una mujer sagrada,
nací el día cuatro,
a mi padre solo le gustó el día primero,
¿Será porque me veía como su propio milagro desde niña?
¿O quizás fuera una leyenda tapada en sus dos palmas?
una leyenda semejante a la letra S
y el primer día del último mes,
¿O fuera una profecía y una revelación escrita?
¿Un secreto solemne crecido entre sus dedos?
desde aquel día, sigo viendo el mundo como un todo entero,
inquebrantable, indiviso, inquebrantable
Doblo la luz en mi almohada
vuelo con las alas de una paloma en la que me veía
nado en nubes con forma de una novia
alimento el lago de mi pueblo con unos granos de trigo
visto al sol con la luz de una luna
que brilla desde una ventana
mira fijamente desde el ojo de un gato sabio
cada mañana, rompo el pico de un cuervo
Abrazo a un pájaro con las patas rotas
Desde ese día, he odiado el sonido de un tren que pasa por mi calle
Amo el Nilo que di a luz
Amo la voz de una princesa que viene de un río celestial
Que lleva mi primera letra
Que viste la túnica de "Alicia en el país de las maravillas"
En cuya superficie flotan los restos de una camisa roja
De un pasado lejano
Y una casa que contiene viento y nubes negras
Desde ese día, he odiado las letras M y B
Y amado las letras A, S y H
Odio un cuervo que me trajo la partida
Y amo el ala de un pájaro que me trajo el anillo de Salomón
Odio un velo que Destruí los restos de una tierra
Y amo a un hechicero que me prometió abundancia.
Padre...
Amo al Único
Pero soy hija del cuarto día
Me escribiste en el Único
Viví en él, él vivió en mí
Pero no olvidé el cuarto día
Por el cual fui marcada
Y me convertí en una mujer de cuatro a uno.
Al-Mansoura
1 de diciembre de 2024
Traducción de Abeer Abdel Hafez
Año de publicación: 2026
¿Por qué escribes?
¿Por qué escribes?
una pregunta corriente,
igual que el número de los pelos de un niño
que había nacido con dos cabezas,
el número de los suspiros de una mujer
que de repente vio a su padre difunto,
en un sueño después de una larga ausencia.
Cada vez que doy una respuesta,
mi alma murmurar dando suspiros
que mecen a mi corazón,
lo agarra hacia un profundo hoyo
n el cual se había enterrado la mitad de mi cuerpo,
una mitad dividida… escondida.
Mi mitad que había escondido lejos de mi alma
desde que nació mi nueva identidad
que yo la había prometido el nacimiento de otra mujer,
una vena en la cual corren mis versos traducidos desde mi alma,
a unas lenguas desconocidas
repito la misma pregunta
mantengo un silencio para unos segundos
doy una respuesta que me lleva hacia unos mares lejanos
donde había derramado algo de mi identidad
y confesado mis secretos cuando vivía
con una sola ala otra
un ojo único
donde había vivido con sangre fugaz de la madre
en el día del nacimiento,
bebí el veneno procedente de una culebra muda,
un forastero me pregunta:
¿Por qué escribes?
contesto:
para que mi sangre sea derramada en un vaso perforado
hacía el agujero un cuervo
cuya alma volaba en un mar muerto,
escribo para que salga un pájaro negro
desde un corazón habitado por un perro rabioso
y un gato sin lengua,
escribo para que la saliva del cielo gotea,
un cielo que me habitaba,
escribo para sacudir un dolor apagado
que se pudrió en mi cabeza
para encontrar una ventana que asome
hacia el viento de una tumba,
escribo para que un gato sin nariz pueda respirar,
para que no sea copia de Silvia Plath y Anne Sexton,
para que sea una rosa transparente
en la mano de cada pájaro
que perdió sus dos alas rotas,
ahora dígame: ¿Por qué escribes?
Al-Mansoura
23 de diciembre de 2024
Traducción de Abeer Abdel Hafez
Año de publicación: 2026
La poesía… vida y maldición
La poesía
un pez alado
cruzando
un cielo huérfano,
una flor
de labios dobles
y un solo ojo abierto,
un beso confundido
en el hocico
de un gato
que olvidó maullarse,
un ave
canturreando
dentro de una boca
hambrienta,
un refugio
de un huérfano
que perdió a su madre
entre los gritos d un mercado,
un nacimiento efímero
tras una muerte
demasiado larga,
un parto
desde un vientre
apenado,
una ventana
donde duerme
una paloma azul
en el umbral de este mundo,
un corazón nómada
de una paloma mensajera
que reconoce su ruta
y jamás se extravía,
una herida
que sangra
dentro de una melodía,
Imaginación indomable,
sin freno
ni riendas,
deriva
en un mar
sin orillas,
música
que perdió
su cuaderno original,
una vela
que ilumina
sin agotarse,
un profeta
iniciado
en la lengua de los pájaros,
Lengua
sin palabras,
Letras
inmortales,
un reloj
al que le robaron
las horas.
un ave
nacida
con tres alas.
una casa
abierta al viento,
una hemorragia
que no grita.
un gemido
sin voz,
un tango
bailado
en silencio,
una estrella
con forma
de corazón quebrada,
un cuerpo
con dos pulsos,
un cuchillo frío
que no hiere
pero recuerda,
la manzana
cayendo
sobre la cabeza del tiempo.
rescate
de un río
sin cauce,
un ave
que desertó del cielo
para inventar
su propio vuelo,
un amor
immortal
Al-Mansoura
30 de Noviembre de 2024
Traducción de Abeer Abdel Hafez
Año de publicación: 2026