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Denise León

-1974-

Nació en Tucumán, Argentina, 1974. Es poeta, nieta de inmigrantes sefaradíes. Ha publicado Poemas de Estambul (Alción, 2008), El trayecto de la herida (Alción, 2011), El saco de Douglas (Paradiso, 2011), Templo de pescadores (Alción, 2013), Sala de espera (elCRUCEcartonero, 2013), Poemas de Middlebury (Huesos de Jibia, 2014) y Mesa de pájaros (Bajo la Luna, 2019).  Poemas suyos han sido incluidos en diversas antologías, como Por mi boka (Lumen, 2013) y Penúltimos. 33 poetas de Argentina 1965-1985 (UNAM 2015), y traducidos al inglés y al portugués.

Fue seleccionada dentro de  la Convocatoria del 36° FIPMed, por una poética que entrelaza intimidad y memoria histórica, haciendo visibles las marcas de una herencia atravesada por el desarraigo.

Esta es una muestra de sus poemas:

*

 

voi a estarme kieta para ke nada se mueva. Yo chikitika. Yo en mi kaza asentada en la kozina. A traves del umo ke moja las ventanas se eskuchan las kampanas de las eklisias gregas. Voi asia atras para no saver lo ke estoi tokando, para no saver ke mi mano acava en los mis dedos, ke mis dedos estan muertos. Mi madre se me solto de la mano komo kuando se kitaba las puseras. Tres meses dormimos yuntas nel ospital en una kamita de siyas. Tengo onse anyos i voi acia atras. Veo l’umo kaliente de la kozina i me inunda el guezmo amariyo de las narandjas. La kashkara es dura i mi madre, sudada, korta los gajos kon un kuchiyiko esmolado. No son los mis dedos. Me kedo kieta pero la kashkara se desprende, la piel se desprende i briya en la oya mientras la kuchara la meneya. Esta va a ser komida para los pishkados, dizen. Afuera, kantan diez ombres. Aki, ai dos muertas.

*

voy a quedarme quieta para que nada se mueva. Yo, niña. Yo en mi casa sentada en la cocina. A través del humo que moja las ventanas se escuchan las campanas de las iglesias griegas. Voy hacia atrás para no saber lo que estoy tocando, para no saber que mi mano acaba en mis dedos, que mis dedos están muertos. Mi madre se me soltó de las manos como cuando se sacaba las pulseras. Tres meses dormimos juntas en el hospital en una camita de sillas. Tengo once años y voy hacia atrás. Veo el humo caliente de la cocina y me inunda el olor amarillo de las naranjas. La cáscara es dura y mi madre, sudada, corta los gajos con un cuchillito afilado. No son mis dedos. Me quedo quieta pero la cáscara se desprende, la piel se desprende y brilla en la olla mientras la cuchara la mueve. Esta va a ser comida para los pescados, dicen. Afuera, cantan diez hombres. Aquí, hay dos muertas.

           De El saco de Douglas, Paradiso, 2011

Año de publicación: 2026

*

 

mi madre no yora ni kafurea. Lavora sin parar. La partida de mi padre es un punto leshano en sus oyos escuros ke se umedesen mientras lava. Es tadre i las solombras se egstienden i mos rozan la sangre. Respiramos komo los peshes i no mos dizimos nada. Estamos solikas, las dos. Kaje komo si el no hubiera egzistido. Apenas mos keda un nombre i una karta sin aderezo: vendela kaza i venite. Mi madre alevanta su kara asta mi frente i el lienzo arefreska mi piel kalenturienta. Siento el guezmo aspero del djabon i el agua mientras djuego a eshkonderme dentre la ropa moshada. Mi padre no keria morir. Se fue eshkapado, mi padre, sin chapines, fuyendo del ashker turko ke arrasava kon todo. Disho vende la kaza i venite. ¿Adonde mos ivamos a venir mozotras? Mi madre dize mi nombre kon boz keda. Ya es la noche i la ropa tendida gotea komo si se fuera undiendo avagar avagar en la tierra.

*

mi madre no llora ni protesta. Trabaja sin parar. La ausencia de mi padre es un punto lejano en sus ojos oscuros que se humedecen mientras lava. Es tarde y las sombras se extienden y nos rozan la sangre. Respiramos como los peces y no nos decimos nada. Estamos solas, las dos. Casi como si él no hubiera existido. Apenas nos queda un nombre y una carta sin remitente: vendé la casa y venite. Mi madre levanta su cara hasta mi frente y la tela húmeda roza mi piel afiebrada. Siento el aroma áspero del jabón y el agua mientras juego a esconderme entre la ropa mojada. Mi padre no quería morir. Se fue huyendo mi padre, sin zapatos, huyendo del ejército turco que arrasaba con todo. Dijo vendé la casa y venite. ¿Adónde íbamos a ir nosotras? Mi madre dice mi nombre en voz baja. Ya es de noche y la ropa tendida gotea como si se fuera hundiendo, poco a poco, en la tierra.

 

                  De El saco de Douglas, Paradiso, 2011

Año de publicación: 2026

*

Dos cosas
no podemos decir
en la escuela:
que somos judíos
y que tenemos
una hermana muerta.

          De De muerte ke no manke, EDUNT, 2023

Año de publicación: 2026

*

Vamos a ver a los muertos.
Caracoleamos entre las tumbas
como comensales ceremoniosos.
Hay que tocarlos
uno por uno.
Dejarles su piedra.
Y es como si me saliera un árbol del pecho,
ahora de cara al cielo
y con los muertos adentro:

         De De muerte ke no manke, EDUNT, 2023

Año de publicación: 2026

*

Otra vez la fruta.
Su peso
inalcanzable y ligero.
De a poco
me trago el olor de las ciruelas
y es como cuando me hundo en el agua
y se me desaparecen los huesos.
Piel.
Saliva.
Pulpa.
Mi cuerpo es un zumbido
y se desprende,
como gajos,
la siesta.

            De De muerte ke no manke, EDUNT, 2023