Bernard Engel
Nació en Valencia, España, en 1991. Es poeta, artista escénico y filólogo, licenciado en Letras Modernas por la Universidad de la Sorbonne. En 2023 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Emergente (España) con Los sistemas caóticos y fue finalista del Premio Loewe con La estúpida belleza de las deflagraciones, poemario que en 2024 obtuvo el I Premio Internacional de Poesía María Rosal. En 2025 ha obtenido el Premio Bienal de Poesía Provincia de León por Una huella hacia dónde, y el Premio de Poesía Ciudad de Córdoba por Para Cantar Ceniza.
En el ámbito escénico, fue galardonado con el Premio de Poesía Escénica de la Casa Árabe (2022) y el Vº Soplavivo Open de Poesía (2023), y ha presentado su trabajo en escenarios de España, Francia, Colombia, México, Cuba, Estados Unidos y Puerto Rico. En 2020 fundó Poetik Lab, proyecto educativo y divulgativo de la labor poética que ejerce una labor constante en la enseñanza del oficio. Ha trabajado con la Fundación Occident en la difusión del Premio Jesús Serra, reforzando su compromiso con la divulgación poética. Además, ha explorado la fusión de música y poesía a través del proyecto Un pájaro de luz en la garganta (2024), colaborando con artistas como Nano Stern, Pala, Lucio Feuillet, Ale Zéguer, o Alejandro y María Laura. En 2025 fue co-fundador de laPoesía, una comunidad poética que reúne a poetas de habla hispana ubicados en más de 10 países.
Es uno de los poetas elegidos mediante convocatoria, para participar en el 36º FIPMed.
Esta es una muestra de sus poemas:
Julio Cortázar piensa en lo perdido tras encontrar en un armario un par de zapatos viejos con los que alguna vez jugó.
Qué cosa tan jodida es descansar en paz.
Roque Dalton
Aunque sepa que has muerto,
pronunciaré tu nombre
sin decirlo.
Diré piedra, zapato, noche, puente,
azul, tormenta, lágrima, deseo,
como si cada uno de tus nombres
con sílabas extrañas
pudiera devolverte
de este lado,
como si aún tu muerte percutiera
en los ajenos labios del olvido,
como si no estuvieras descansando
bajo cualquier palabra temblorosa
dicha por cualquier niño
en cualquier parque.
De Para cantar ceniza
Año de publicación: 2026
El humorista y activista colombiano Jaime Garzón asegura, sin el menor resquicio de duda y con su mejor sonrisa: a mí me van a matar, dos días antes de ser asesinado en Bogotá.
Podrán arrebatarme voz y tiempo,
pero no poner cercos a una idea.
Podrán darme su plomo y su cicuta,
pero no herir de muerte a la palabra.
Podrán matarme a mí, pero no pueden
traspasar la ironía con sus fierros.
Podrán borrarme a golpes la mirada
para evitar que lustre sus mentiras,
pero no hacerlas ciertas.
Podrán, si es lo que quieren, amordazar a un hombre,
pero no evitarán que su mordaza
disemine de luz cada conciencia.
Podrán quebrarme, sí, podrán quebrarme,
pero sus balas nunca sabrán lo que se quiebra
con el balazo audaz de una sonrisa.
De Para cantar ceniza
Año de publicación: 2026
El pintor Gustave Doré siente rodar una lágrima por su mejilla tras poner el último trazo de pintura en su cuadro El enigma.
O spectacle ! Ainsi meurt ce que les peuples font !
Qu'un tel passé pour l'âme est un gouffre profond !
Victor Hugo
He encontrado la luz entre las ruinas,
sumideros de luz,
ríos nocturnos,
cuerpos hechos de luz sin llanto alguno,
ángeles luminosos derrotados,
hondos pozos de luz
que no han servido
y han dejado al enigma envuelto en sombras.
¡Qué figura torcida la del Hombre!
¡Qué malgastada luz! ¡Qué malgastada!
De Para cantar ceniza
Año de publicación: 2026
El poeta Gonzalo Escarpa defiende vehementemente una idea justo antes de sostener la idea diametral y aparentemente opuesta, y de terminar citando a Walt Whitman y hablando del budismo zen.
Hay quien dice que somos agua y tiempo.
Hay quien sostiene –créeme–
que es posible medir a las luciérnagas,
o condensar la luz con ecuaciones
o explicar con palabras el poema.
Hay quien dice que somos mamíferos y pálidos,
angustiados pasados hechos carne,
bípedos animales corriendo hacia el futuro.
Hay quien dice saber, tener la fórmula.
Pero eso no es todo.
Intentan convencernos.
Intentan disuadirnos del asombro.
Tratan de mutilarnos el misterio.
De Para cantar ceniza
Año de publicación: 2026
La raíz
En mi caso la raíz
nunca se hundió en una grieta,
fue más bien ave de paso
que atravesaba fronteras
como se cruzan los ríos
cuando se es niño y se sueña
con que el agua solo es agua
y la luz algo que tiembla
sobre los bordes del tiempo
como las canciones viejas.
En mi caso la raíz
nunca se hundió en una grieta.
Mi patria no fue jamás
un pedacito de tierra
o un páramo condenado
por yo no sé qué promesa.
Mi hogar fue siempre una nube
que no entendió la trinchera,
un pájaro descosido
que huía de las banderas
porque manchaban sus alas
de sangre y mucha tristeza.
Mi patria no fue jamás
un pedacito de tierra.
Mi hogar salta por los mapas
como los niños que juegan
y cruza por las miradas
y si ve una luz, se sienta
y se demora en la música
como madero en la hoguera,
y baila porque es de noche,
y busca patrias pequeñas
y cuando encuentra una mano
cercana, entonces se queda.
Mi hogar salta por los mapas
como los niños que juegan.
Mi patria no fue jamás
un pedacito de tierra.
Mi hogar es una mirada.
Y la luz, algo que tiembla.
De Una huella hacia dónde
Año de publicación: 2026