Imèn Moussa
Es doctora en literaturas francesa y comparada, cofundadora de los Rencontres Sauvages de la Poésie, en Francia, y antigua directora de redacción de la revista Trait-d’Union, en Argelia. Miembro del Parlamento de Escritoras Francófonas, investigadora independiente, dedica sus estudios a la escritura de las mujeres en el Magreb contemporáneo. Sus textos y sus viajes por el mundo son invitaciones a una humanidad sin fronteras. En este sentido, colabora como autora y también como fotógrafa en varias revistas artísticas y obras colectivas en África, Europa, América del Norte, Asia y América Latina.
Con una poesía anclada en las realidades sociales contemporáneas, se ha presentado en escenarios importantes del panorama cultural internacional, como el Instituto del Mundo Árabe (París), la Casa de la Poesía (Bruselas), el teatro El Moudja (Algeria), el Instituto Francés (Túnez), el Centro Cultural Marroquí (Nuakchot) y la Biblioteca Central Universitaria Carol I (Bucarest).
Publicó en 2020 su libro de poemas Necesitábamos una raíz en otro lugar, y posteriormente Nuestras costuras visibles. Su poesía ha sido traducida al inglés y al mandarín. Además, es autora de dos ensayos: Género y emancipación de las mujeres en el norte de África contemporáneo, 2023, y Representaciones de lo femenino en las obras de Maïssa BEY, 2019. Por el conjunto de su obra poética, recibió en 2023 y 2024 en Grenoble el Premio Literario Dina Sahyouni de la Sociedad Internacional de Estudios de la Mujer y de Género en Poesía.
Es una de las poetas elegidas mediante convocatoria, para participar en el 36º FIPMed.
Esta es una muestra de sus poemas:
La odisea de Bahr
En mi Mediterráneo una barca transporta los sueños de África.
Las olas les abren el camino,
Siglos y siglos con el mismo estribillo.
Mi Mediterráneo tiene el sabor de los papeles quemados
por la identidad perseguida, despreciada.
Nunca el color correcto.
Nunca el sabor adecuado.
Veo a tus pasajeros llevar un país
como la roca de Sísifo,
Luego, cuando pesa demasiado,
Llega el momento de arrojarlo por encima de bordo
en lugar de hacerlo rodar.
Primero la foto,
Luego el nombre,
Por fin los acentos.
Mi Mediterráneo sufre del mal de los sueños rescatados,
Una veintena al día,
Una cincuentena al día,
Morenos maltratados por los malos vientos.
Contra ti, mi Mediterráneo, los Estados se confabulan,
Gargantas se aclaran,
Ceros en un cheque abren fuego contra los obstáculos,
Creyendo domesticar las fronteras,
Cantando en voz alta que todos somos hermanos.
Sobre tus olas, mi Mediterráneo, la muerte es gratuita,
Para guardarte de cada lado te deshacen
de lo que pesa menos,
Tus hijos mal nacidos.
A lo lejos flotan las sombras,
Ali, Youssouf, Driss, Hayet…
Danzan en ronda alrededor del estrecho de Mesina.
Las sirenas de Ulises les tienden los brazos,
Para mantenerles el sueño fuera del agua,
Para hacerles la escalera corta hasta las nubes de arriba.
(Hacía falta bien una raíz en otra parte, Ediciones L'Harmattan, Francia, 20220)
Año de publicación: 2026
A tu turno de vivir
En las horas grises, en su celda, ella piensa en ti.
Memoria sin remordimientos.
Ella lo recuerda:
Por amar demasiado su cara, tú se la rompías,
Por venerar demasiado su piel, tú se la coloreabas.
Ella lo recuerda:
El rostro atornillado al suelo,
Los golpes en lluvia,
Los insultos como caricias.
Por amar demasiado su cara, tú se la rompías,
Por venerar demasiado su piel, tú se la coloreabas.
Tres años ya que las ortigas crecen sobre ella como una vergüenza.
Ahogada en lágrimas, aguanta tu ternura.
Quisiera dibujar otro camino.
¡Tú! La suplicabas como un perro,
Tu cigarrillo en la boca y tu vaso en la mano:
“Joder, te quiero, quédate conmigo,
Prometo que no volveré a empezar…”
Ella soñaba con hijos,
Creía en el amor, una y otra vez más grande.
Su dignidad hecha migas,
Perdonar en el terror y tu boca en forma de corazón.
Pero, al día siguiente, la maravilla de tus garras
vuelve a redibujar sus pechos,
El terciopelo de tus puños hasta el fondo de su vientre,
La acuarela de sus labios ensangrentados.
Por amar demasiado su cara, tú se la rompías.
Por venerar demasiado su piel, tú se la coloreabas.
Te profesaba un amor sin fin y hasta el final.
Se queda.
Todavía.
En lágrimas.
Memoria.
Una noche como las otras, o casi.
Ella te prepara la cena.
Tú entras en la casa destrozándole el ombligo del cuerpo.
Ella se asfixia, gime de dolor.
Tú te levantas, te vas a comer.
Tanto te gustan sus platitos bien preparados.
Los devoras solo, ella te mira desde lejos.
Fumas tu último cigarrillo, te vas a acostar.
Amanece, pero tú no.
Estás tan azul como el azul que grabaste en su piel.
Amanece, pero tú…
No, tú no te levantarás.
No, esta vez no.
En las horas grises, en su celda, ella piensa en ti.
Sin remordimientos…
(Hacía falta bien una raíz en otra parte, Ediciones L'Harmattan, Francia, 20220)
Año de publicación: 2026
Las mujeres lo saben
¡Sabes! Parece que antes las mujeres lo sabían.
Adaptarse, componer, despojarse, apretar la voz, hacerse pesadas.
Jugar el juego, jugar, jugar.
Máscara sobre máscara.
Parece que aún lo saben:
fingir, gritar por dentro, sonreír por fuera,
doblarse, tensarse, tensarse, doblarse,
torcerse en todos los sentidos.
Aceptar, aceptar otra vez… creer que va a cambiar.
Vas a gustar… ¡Continúa!
Esperar, agradecer.
¡El reconocimiento es importante!
Adaptarse otra vez, componer otra vez, fingir otra vez.
Dejar de creer, seguir gritando.
Sonreír, aun así.
Vas a gustar… ¡Continúa!
Seguir su camino, guardar la máscara sobre las contusiones.
Tragar, tragar lo amargo, lo ácido, lo dulce.
Intentar hacer cuerpo, no dejar escapar nada,
habitar la falsedad.
Correr un poco la máscara para respirar,
creerse culpable, recolocarse sin tardar demasiado.
Tentada, tentada de salvarte.
¡No! Quédate.
Vas a gustar… ¡Continúa!
Evitar querer erguirse, evitar pensar,
evitar tenderse la mano, hablarse frente al espejo,
pensar demasiado, decir demasiado.
Resistir al verdadero yo.
¡Te mueres! ¡Basta! Suelta la cuerda.
Desherédate, atraviésate.
Siembra lo que eres.
Rompe la cara del silencio.
¡Diles quién eres!
De todas formas ¡nunca les vas a gustar!
(Texto inédito)
Año de publicación: 2026
Sanciones ejemplares
¿Quién te impondrá sanciones ejemplares,
a ti que a plena luz del día nos robas la vida?
A plena luz,
muy a plena luz, camino en tu vientre, Túnez.
En la periferia de los barrios acomodados,
veo a quienes lo han perdido todo.
Una anciana cava en la basura con sus grandes manos.
Niños recogen botellas de plástico en lugar de estar en la escuela.
Rostros oscuros, enfadados, agotados.
Manos se extienden en todos los sentidos para pedir unas monedas.
¿Hacen falta sanciones ejemplares
para quienes los redujeron a esto?
Quienes los olvidaron, decepcionaron, negaron.
Camino en tu vientre, Túnez, y escucho la misma frase:
el pueblo está exhausto,
Sin ningún sueño donde anclarse, la piel cribada de desesperanza.
Hace ya tiempo que aquí no se encuentra ni harina, ni azúcar,
ni aceite,
ni medicamentos,
ni siquiera canciones.
¿Contra quién, las sanciones?
¿Contra quienes engordan?
¿Contra quienes se llenan los bolsillos?
¿O contra quienes cierran los ojos?
Tengo tantas preguntas para ti,
vientre de mi corazón, Túnez.
Sólo una respuesta llega a mí:
Hemos perdido el tren doce veces,
el mal ya está en el croissant.
Dentro de algunos años quizá
la Historia de este pueblo en espera nos escribirá
sobre quién caerán las sanciones.
(Nuestras costuras visibles, Ediciones Constellations, Francia, 2024)
Año de publicación: 2026