María Belén Milla Altabás
Nació en Lima en 1991. Estudió Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Católica del Perú y es magíster en Estudios Medievales por la Universidad Complutense de Madrid. Es autora del libro de poemas Amplitud del mito (Alastor, 2018 y Liberoamérica, 2019), Todas las Nancys (Liliputienses, 2022) y Poema de las emociones comunes, publicado en Perú (Lustra Editores, 2023) y en España (Ultramarinos, 2024). Así mismo, publicó el libro de investigación El príncipe travestido. Género, transgresión y violencia en la Tercera Parte del Florisel de Niquea de Feliciano de Silva (Guillermo Escolar, 2022). Participó como traductora de la antología bilingüe de José Watanabe Todo cuerpo es tótem (Artepoetica Press, 2019) dirigida por la Universidad de Nueva York y la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es parte de la antología de poesía Estrellas vivas. Antología de poesía cursi (Letraversal Poesía, 2024), compilada por Berta García Faet y Juanpe Sánchez López en España. Fue finalista en el concurso de poesía Adonáis en el año 2019 y reconocida con mención honrosa en el concurso El Poeta Joven del Perú en los años 2017 y 2020. En marzo de 2025, realizó una residencia de escritura en la Villa Valmont, en Burdeos, Francia, gracias a la asociación cultural KLAC (Kaléidoscope Laboratoire Culturel), donde publicó Un soleil brûlant entre les dents [Un sol quemando entre los dientes] (Éditions KLAC, 2025), libro de poesía bilingüe traducido al español por Patricia Houéfa Grange.
Esta es una muestra de sus poemas:
Le abro delicadamente las piernas a mi esposa
Todo lo que obtengo de ti es esta
mañana de huelga
que ha bloqueado la carretera
en el centro de la capital fueron
arremetidos por el dios del progreso
y tu cara y los
decibeles de tu cara
quedaron atrapados en las manifestaciones
de los grupos humanos
en su desplazamiento entre las provincias
en su trayectoria hacia
el cariño
me preguntas si veo la casa que está ardiendo
en el noticiero como un furioso
jardín central
sólo yo
puedo oírte sabes ejercemos
la ternura con ferocidad
no te conmoverás por lo real con ningún
fulgor te cuidarás de la muerte
ningún amor congelado podrá con nosotros
una res es sólo
una res
come lo que cazas
cuida las instituciones
identifícate con el desarrollo
piensa en el futuro común intenta
recuperar tu rostro
entre las flores
tu ano
hierático
es la soledad que toco
con la parte más blanda de mi cuerpo
el corazón frente al mal
no significa nada
Poema del vello
Leal a su mandato solar
leal a su fauna
crecí sana en el nuevo orden
nos comprometimos con los hechos naturales
y las guerras
hubo pezones, derrames, frutas
muy azules, una mujer como un alambre pelado en
el centro de lo real
escandalizamos al restaurante con la estampa
del santo local martirizado por su fe
a cambio confiamos
en un dios que hervía
en su sombra nos congregamos para besar
y ondular con dignidad la casta y el corazón
en una serie de encabalgamientos y decretos y dolce
stil novo y toda
esta sinceridad de la naturaleza trovando
la lengua el brillo labial la placenta
el Pentecostés
y el amor perlado como una novia sudando
adiviné sus nalgas, sus cosas propias
y su vello
digno como es digno el vello de quien
está esperándote en las fronteras
y nos endurecimos como bóvedas
muerdo su pubis tornasol, muerdo
las bóvedas
muerdo las fronteras
todo me funda
en la espalda el amor
y creo en los dientes
y el corazón a dónde
dónde el corazón siamés
si la vida es un decir inmenso
si creo en un muslo
avanzando río plateado
hacia mi boca:
témenos
como un anzuelo brillante
el cuerpo es una flecha que disparamos sin ver
Durante el tiempo que me arrojaron al cielo raso
me moví como un cernícalo
cacé otros cuerpos
dije que no
fui grosera fui fácil de ver
algunos se acordaron de mí
quisieron que me alejara
pero yo seguí cazando cuerpos
sin culpa no sentía culpa
estoy tan sola
con ternura
todos asentían con ternura
Historia del arte
Un buen soldado
goza el síntoma y agradece
extremada la síntesis, querido
la terrible belleza
es la mejor escolta
piensa en Veronese
su cuadro de Venus y Adonis
docta niña:
aquí el asombro
Adonis muere cazando un jabalí
es otra forma de entender
los fundamentos geométricos de la belleza
todo alude al sexo y a la caza
si soy tu pequeña bestia
tu contrincante
el jabalí, mi
colmillo curvo
nadie habla del señuelo
la forma en que mi hermoso coño
rasga tu media
Lo que ignoro de mi amante
Será el más beato en su país agrícola
en su discurso habrá tormentas azul
pálido, carnes
desde ahí recibirá el reclamo del sol
sobre qué lugares viene tu cabeza
volando? y otras
preguntas
que responderá a la manera común
empellejando toda
aquella belleza del cariño inútil
dándome talla suficiente para entrar
en el furioso torneo de las cosas
mi cuerpo será como el de cualquiera
es decir vasto es decir dispuesto
como una traducción sincera del mundo
desde ahí me mirará hasta suavizarme
germinarán las papas y
la hierba
y los labios altos
habrá lo semejante habrá la primera edad
del deseo se dirá que es azul y
longitudinal
ya no serán estos los actos nulos de la ternura
será el corazón en grosso modo
lo que hasta entonces era recubrirse será
y será y será
para romper el mundo del cálculo
con su política solar con su pene con su voltio
y el mundo del cálculo se romperá
nos salvarán los bellos enunciados
y en su destello primitivo
él sabrá
sabrá acariciar
el cuerpo campesino de Dios
Seremos hermosos
Ocupada en mejorar cierta técnica
ocupada en llamarme tu yegua, la combativa
una manera de mantenerse con vida
sobre las superficies de tu penúltimo torso
de ser rotunda como tú
avanzo como un pez espada a tu garganta
desde que la verdad se hizo idiota entre nosotros
yo me pronuncio
en el color cian y en el proyecto yo
me pronuncio
en la felicidad frágil
en el magnífico sapiens
en la vida quieta
me presento en el mundo así
a la manifestación
acudo así
al lugar donde las canciones
se cubren con tus vellos
y con tu prepucio
los adornos favoritos de Dios
ven, gira
hacia mí como un lenguaje que se marcha
esta es la suma de tus partes
este es el enunciar terrible de las cosas
seremos hermosos como un sol fuerte
defenderemos tu corazón laico
seremos hermosos no
nos gobernarán
no amaremos
desde las esquinas ordenadas del mundo
Yo la vi sangrar de pie
Estos son los cuerpos que renuncian
nos colocamos el amor como una túnica que jadea
las consecuencias quedarán en el futuro: rudo, eviscerado
templanza, ser
la belleza es un lugar salvaje del que no se vuelve
usemos las palabras con fervor porque vamos a morir
no tolero su sol y bajo él me tiendo
quise decirle que aceptaba el valor de su moneda: el pellejo
que heredamos los testigos
quise decirle que aceptaba el tránsito de su moneda
desde su origen hasta el mío
mamá era entonces subterránea
no sabía ver adecuadamente por una claraboya
caímos de su cubierta
la cargué como pude
la coloqué en la mitad de mi vida como una flecha apuntándome
a la cara
elevé el mundo para que su mirada alcanzara los objetos
y los deshuesara
así fuimos hijas
así nos parimos
no era amor
era la sangre de la especie
la que nos movía
de Poema de las emociones comunes