Huu Viet
Nació en Hanoi, Vietnam, el 17 de agosto de 1963. Es poeta, periodista y traductor. Trabaja en el periódico Nhan Dan, como jefe de cultura y el departamento de artes. Pertenece al comité ejecutivo de la Asociación de Escritores de Vietnam. Se graduó de economista en la University de Kharcov (Antigua Unión Soviética), en 1986. Participó del Programa Internacional de la Escritura de la Universidad de Iowa, Estados Unidos, de agosto a noviembre de 2001.
Ha recibido varios premios de poesía de varios periódicos y revistas en Vietnam. En 2007, recibió el premio anual de la Asociación de escritores de Vietnam por su libro, Tieng Hat Trai Tim. Trabaja como periodista y es editor del periódico Tien Phong newspaper en Hanoi. Ha publicado, en poesía: Calle Lac Tien, 1994; Contando las estaciones, 1998; Poesía de cuatro (libro colectivo), 2000; Ojo de vaca, 2018. En prosa publicó Correo electrónico a las 0 en punto; y tradujo al vietnamés Canción del corazón, de Mattie Stepanek, 2006, y La historia de Ana (historia de Jenna Bush, 2009).
Reconocimientos obtenidos: Premio en el concurso de poesía del Diario Van Nghe (1989-1990); Premio del concurso de poemas "La era verde del periódico Tien Phong" (1990-1991); Premio de Traducción de Poesía de la Revista de Literatura Extranjera (1996); Premio de la Asociación de Escritores de Vietnam (2007) por la obra poética traducida "Heartsongs"; Premio de Prensa Nacional por la serie Charla Literaria (2019).
Esta es una muestra de sus poemas:
A tu pregunta de por qué tengo insomnio
Aquella noche, un pequeño carro azul se volvió nuestro reino,
el penetrante frío pesado de lluvia primaveral.
Encendiste un fuego en mi corazón, y nos abrigamos el uno al otro con nuestro aliento
nuestros deseos, nuestras voces temblorosas.
Vengo en ti, y tú vienes en mí,
con anhelo y pasión,
parecía que no podíamos hacer otra cosa
cuando los violines tocaban Schubert.
Sueño a menudo con aquella noche lluviosa
con aquel pequeño carro azul, convertido en nuestro reino,
aquel lugar magnífico y sagrado
aquella noche apasionada, aquella noche sagrada
cuando se le permitió a mi corazón cantar la melodía de la primavera azul
Traducción de León Blanco
Un toque de Iowa
Mi imaginación de América es Iowa
Con un río inmóvil, bosque amarillo y parques hermosos
Pequeñas ardillas retozaban sobre el manto de verde hierba
Mi imaginación de Iowa es el canto matutino de un pato
Eco del duro tiempo de la infancia
Desde la ribera del río llega y me despierta.
Bajo el chubasco llamé al sol
Tus dedos dulces que rozan mi mejilla
Iowa es la mitad de mi verso inconcluso.
Traducción de León Blanco
Oda a mi padre
Los pies salieron perdiendo ante los calcetines
y los guantes les han ganado a las manos
(Poesía de Szymborska en mi memoria)
1.
Anoche yo cuidaba tu sueño, esta noche también.
La noche es larga, pero no mi tiempo contigo.
Los libros han vuelto a sus estantes.
El último verso –lo terminaste hace mucho–
Toda intención y plan no realizados
ya sin sentido
¡Pero qué gran vida has vivido!
Impotentes, tenemos que observarte marchitar.
Dejaste tu hogar, tu familia, un lunes por la mañana
Y nunca volviste sano,
Ni siquiera entraste a la nueva habitación
¿Por qué todo te llega siempre tan tarde?
¿Por qué siempre tienes que tomar la parte menos importante,
Tolerar y sacrificar?
Siempre ocupado, exprimiéndote en el escribir,
por lo cual te compadecimos y nos sentimos heridos.
2.
Ojalá pudiera
Asumir tu tos
Y cargar el peso
de la vejez.
Ojalá despertaras
Para poder llevarte a casa
Sin prisa,
Todo camino conduce allí.
Ojalá pudieras decir
Cualquier frase,
Cualquier cosa,
para poder escucharte con humildad.
Eres una persona tierna
con gran sentido del humor.
Cómo odio el carraspeo en tu garganta.
3.
La habitación Número 1 está vacía hoy
No hay nuevos pacientes hospitalizados ni dados de alta,
lo que significa que no hay dolor nuevo
pero tampoco dicha alguna.
Los sanos pueden hacer una siesta,
Los respiradores artificiales despiertan a las desgracias,
repican de vez en cuando,
para recordarnos la delgada línea,
esa oscilación entre el aquí y el allá
que nos arrastra de nuestros sueños brillantes.
4.
Otro paciente va a fallecer,
Cama Número 6.
El llamado a lista de la muerte,
una liberación de resistir la vida humana.
¿Te quita la alegría
o te ofrece la verdad
de que todo el placer, las delicias, la felicidad...
son sólo temporales,
que Dios puede llevárselos cuando quiera?
5.
He estado sentado y sosteniendo tu mano toda la noche,
la única vez que he sostenido tu mano tanto tiempo.
¿Cuántas noches como esta me vas a dar, papá?
Tus dedos han escrito mil páginas.
Tus músculos flácidos desaparecen en la nada
Entonces te cargo
Siento la pérdida de tu peso
La vida se niega a sí misma
en el cuerpo que todos amábamos tanto.
6.
Me pregunto cuántas personas se han sentado
Bajo estos alcanforeros
en el Hospital de la Amistad Soviético-Vietnamita
Esperando noticias tristes sobre sus seres queridos.
Toldos verdes
dan sombra lentamente a la muerte.
Cuando la luz del día se desvanece,
Murciélagos irrumpen en la noche como sombras.
7.
Por primera vez he sentido miedo
De irme tanto tiempo, de dormir demasiado, de estar enterrado en el trabajo,
De estar ausente cuando me necesitas.
Eres el dique, el pilar de nuestra familia contra la tormenta.
Esta noche, cuento cada respiración tuya.
No más sobresaltos, no más gemidos,
Sólo el amanecer
Y el inmenso silencio.
Junio, 2007
Un poema-vela
¿Es cierto que las velas tienden a llorar de noche?
Extrañando las tardes anónimas
Las calles de Hanói la víspera de año nuevo
Año que pierde el tiempo
Año Nuevo siempre de afán
Jardines precipitando flores de cerezo siempre llamando la primavera
Todo se ha hecho para que parezca
Que las velas se han dormido
Los sueños han cesado de volver, tocando la puerta
En soledad, las flores se abren, inútilmente rojas
Supón que eres indiferente de nuevo;
Para mí, la primavera está como si no estuviera
Contar la lluvia
Los sueños aún son míos
Las fantasías aún están lejos de los recuerdos
La lluvia de la nueva estación no advierte
Los destellos de zafiro que nos siguen hasta la cama
La alegría es como un juego inconcluso de cartas
La noche se desvanece...
¿Llegará la lluvia desde el lugar anhelante?...
Contar estaciones
Esconderse del otoño, sentados tras una puerta.
Desmenuzándose, contar las hojas doradas del otoño
El alma de la luz solar llama al sur
El otoño se está volviendo tan norteño…
Calles a las que se deben estaciones, lucen perplejas
Mi amada ausente ¿las calles están aún en ti?
¿Quién ha tocado la última nota
que vuelve la escala antimelódica?
¿Quién siente el frío de la tarde en vez de la niebla?
El otoño da zancadas hacia la pérdida, sin saber el nombre de la calle
El vasito rosado
El vasito rosado
Una canción partiéndose en dos
Una almohada triste y fragante, en ausencia de mejillas
El granado floreciente frente a la puerta
La lluvia burbujeante en el patio
La tela carmesí de seda abandonada en el viento
¿Entonces quién la dejó caer...?
¡Pues yo la dejé caer!
El vasito rosado
Una cinta azul
Cayendo sobre la veranda de hojas marchitas
Vagando por el alma
recojo trozos
de trozos de cielo
Caseta para botes
¿Cayeron exhaustas las lámparas?
Pero los árboles se han ido a la deriva hacia el sueño
Sauces se mecen desposeídos
De repente, huérfana, la fragancia conocida del cabello
Un encuentro no ocurre,
solitario,
cerveza amarga
¿Quién dijo que el otoño está profundamente enamorado?
¿Y yo, una silla solitaria?
Escoba de aseo general, no barras tan bruscamente
Que en el frío el amor volará perdido en el viento del lago
Traducciones de León Blanco