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Hermanos en la imaginación construímos la red luminosa

Por: Jairo Guzmán

Siempre hay una red que subyace a toda nebulosa humana. El tejido de la sangre humana es, en sí misma, la huella de una red. Esa sangre que corre por los campos lleva genes comunes a tu sangre, por algún antiguo predecesor. Dos diásporas detectadas en la historia del poblamiento global, generadas en África, ocurridas desde hace 100000 años una y desde hace 35000 años otra, nos confirman que nuestros cuerpos están unidos por una red genética cargada de epopeyas, luchas, adversidades, paraísos e infiernos, todo sudado por el homo sapiens en su nomadismo, pánico, asechanza del sismo y de la fiera. 

Siempre hay una red. Hay una red mundial de poesía que se ha construido de manera natural, espontánea y efectiva, teniendo al Festival Internacional de Poesía de Medellín como centro de convocatoria, de irradiación y de conexión transcontinental. Es una red muy orgánica, sin formalismos legales o institucionales, realizada con los hilos invisibles de la poesía, que se entretejen de poeta a poeta, de país a país, y se multiplican sus ramificaciones comunicativas, aumentando el número de lazos y realizaciones a nivel mundial. Esta red espiritual, poética, lleva 20 años gestando nuevos nódulos orgánicos o puntos de contacto e irradiación, antes inimaginables entre los poetas del mundo. 

Estos nódulos de la red luminosa, intensa en su flujo espiritual, fraternal y amoroso, gracias al ímpetu del espíritu poético, son focos de desarrollo de nuevas acciones poéticas, como las inspiradas en la experiencia de Medellín. Su constitución obedece a la necesidad de que la experiencia poética sea parte activa de los procesos de transformación de la conciencia y de la condición humana, hacia un nivel más digno de la existencia . La red siempre ha estado allí desde hace veinte años que se activó y sigue creciendo naturalmente y de manera más efectiva. 

Son muchos los avances en las acciones reales y efectivas que se han logrado a través de estos veinte años. Por circunstancias muy especiales de la historia de Colombia y de Medellín, en particular y gracias al espíritu visionario, siempre nutrido por el ímpetu de la poesía, de algunos poetas de Medellín, se ha logrado una conjunción fuera de serie, insospechada desde el letargo de los cenáculos que han acartonado a tantos poetas y les han neutralizado su vitalidad y compromiso con el designio rimbaudiano de la poesía para cambiar la vida . Esta conjunción de poetas y de la poesía (por lo tanto de la humanidad) de los cinco continentes, lograda en la gran liturgia por la humanidad que es el Festival Internacional de Poesía de Medellín, ha marcado una pauta acerca del devenir consistente, lúcido y comprometido de los poetas por mantener viva la antorcha del espíritu y de la vida, en un tiempo que lleva en desvarío la aventura humana por un borde peligroso. 

Más que red somos fina urdimbre espiritual y poética, mental y emocional. Somos urdimbre de conocimientos, de saberes en acción por la conciencia de la humanidad. Todos estamos conectados en red inalámbrica de corazón a corazón, de sueño a sueño y avanzamos de manera fluida a la par con nuestras acciones , proyectadas en el hogar mundi, en nuestra casa que es la tierra, ahora sacudiéndose, removiéndose como un animal que se despereza de su condición de burbuja azul, flotante en el gran espacio de la eternidad. 

Vamos por la gran noche interestelar, dichosos de azul, agua, hidrógeno y oxígeno. Todavía hay bosque y selva pero confiscados. La poesía es una manera de respirar. Es el aire que nos mediatiza. Es el hilo conductor de esta historia de tejidos, urdimbres y redes. Los tejidos son los poemas (textos: palabras en tejido). Las urdimbres son los entrelazamientos emocionales, cognitivos, amorosos y de otros tipos de pasiones, tejidas de persona a persona; de poeta a poeta y en este caso son urdimbres que conectan poetas con públicos cualificados para una auténtica recepción y asimilación de los saberes librescos y experienciales de los poetas. En esa conjunción de poetas del mundo se da una eclosión soberana de vida celebrada con el lenguaje sagrado de la poesía.

Las redes se plantean entre Festivales Internacionales de Poesía, lo cual es un paso esencial para que los poetas incidan de manera eficaz y constructiva en la transformación de la decadencia espiritual en un ascenso de la conciencia de la vida y sus riesgos de aniquilación. Esta actitud decidida, de los poetas, de romper con el ostracismo en que los ha sumergido una impostura decimonónica, aquella del poeta como el elegido y el distante, el que ve el río de la humanidad desde cierta cima impostada y desafortunada en la que lo han situado los mistificadores y los impostores. Esta actitud, decíamos, del poeta actual que sabe de sus precariedades como humano y que lo atraviesan los mismos problemas que a cualquier ciudadano del común, es una actitud digna y ejemplar justamente ahora cuando se ha uniformado un código lacayo de obediencia a los dictámenes del capitalismo mundial integrado. 

Si es la red para realizar intervenciones en el hogar mundi, en el sentido de contribuir de manera efectiva a librar las batallas contra los grandes monstruos de la transmodernidad (o tóxica posmodernidad) y a saber resistir la furia de los monstruos climáticos, los gélidos monstruos del neoliberalismo y los monstruos mediáticos, entonces estamos en algo verdadero y edificante desde la globalización de las acciones poéticas de las cuales muchas están en marcha, de manera permanente. Se hace necesario hacer tangibles muchas más acciones poéticas, a muchos niveles, que vayan marcando un nuevo panorama en el que los poetas, ahora sí, actúen, porque es en los escombros donde el poeta mejor trabaja para modelar la vida, acorde al sueño de la poesía y ya nunca más acorde a la pesadilla de la razón. El poeta fue expulsado de la República y tal asunto le ha servido para armarse de nuevas herramientas que lo convierten en el gran transformador.

La red siempre ha estado allí y si es la red mundial de poetas ésta está en permanente ramificación, en permanente avanzada hacia los mundos nuevos, hacia los nuevos giros que dará la vida en la tierra. Porque también es preciso estar alerta a lo que significa estar agrupándose en red. Es clave también mantener, simultáneo a la proliferación de las redes, el peso específico y de gran importancia estratégica de aquello que se llama la proliferación de los márgenes, en la gran revolución molecular que se nos plantea a nivel global. Sabemos que este estar agrupándose en red sin el as de la proliferación de los márgenes es entregar en un paquete muy bien diseñado toda una población más susceptible de ser controlada y manipulada. 

Agruparse en red es construir un organismo que sea capaz de resistir y confrontar con verdaderas tácticas de defensa y confrontación, haciendo uso de la globalización de los derechos humanos, para tener el poder de incidir, concertar y transformar con los recursos legales a disposición y con las tácticas que surjan ante los cercos e hipercontrol de los espectros que engendran las políticas culturales del capitalismo mundial integrado para confrontar, con los mecanismos legales que estandariza la globalización, de manera lúcida y sabia, la arremetida bélica de las políticas culturales, diseñadas a la medida del plan macabro del capital globalizado y controlada por la gran red del poder transnacional que día a día diluye los estados nacionales y va imponiendo la noción de un sujeto globalizado, carente de una identidad específica, relativa a su localidad. Esta condición permite un control a ultranza porque homogeniza un código conductual y discursivo, modulado por una jurisprudencia estandarizada a nivel mundial. 

La red está ahí, siempre tejiéndose. Esporádicamente se rompen ciertas ligaduras y se va a pique uno que otro nodo pero temporalmente porque una verdadera red es un organismo de mucha irrigación, con buen aparato respiratorio y circulatorio. Una red con hilos desprendidos es algo natural, inherente a la condición humana. Una red aunque se rompa por un pequeño nodo no significa el acabóse. Siempre habrá forma de restituir el tejido roto. Lo ideal es que la red no se llene de rotos y luego sea una urdimbre de cicatrices. Será la red luminosa si cada nodo irradia una luz única, una luz que trae la sustancia de nuestros sueños al mundo de las realizaciones. Somos red, tribus entrelazadas. 

En esta perspectiva y con el ánimo de consolidar la globalización de las acciones poéticas se realizará, en el marco del XXI Festival Internacional de Poesía de Medellín (2 al 9 de julio de 2011), el Primer Encuentro Mundial de Directores de Festivales Internacionales de Poesía. Habrá representación de cuarenta y dos países de cuatro continentes. Habrá un temario de interés actual y que requiere ser tratado con urgencia, en este tiempo marcado por la devastación y el alto riesgo de extinción de la vida. Los temas que se tratarán son Paz y reconstrucción del espíritu humano/ Entrelazamiento y recuperación de la naturaleza/ Unidad del espíritu humano y diversidad cultural de los pueblos/ Indigencia material y riqueza espiritual/ Acciones por la globalización de la poesía.

Este encuentro marcará un hito en la historia de la poesía y servirá de plataforma de lanzamiento hacia una revaloración de nuestra condición como especie y a una redefinición, desde la óptica de los poetas, de los valores que inciden en la transformaciones requeridas para dar el salto a una nueva zona de la conciencia que permita “mirar con grandeza el horizonte del tiempo presente” como expresara Isidore Ducasse. 

Decálogo para una Red Luminosa

1. La poesía es el motor de las grandes conjunciones
2. Lograr un fluido espiritual semejante a un oxígeno glorioso
3. Mantener vivo el diálogo que somos es una forma de no morir
4. Recuperar los poderes curativos de la palabra 
5. Al encontrarnos en los rituales de la palabra, el mito y lo sagrado resucitan
6. Volvemos al cauce de las aguas cristalinas del sueño 
7. Sólo en la convergencia de los sueños la poesía es faro
8. Avanzamos pletóricos de soles en la órbita de los sueños
9. Nos reunimos para no marchitarnos en el ostracismo y es la poesía nuestra estrella
10. Hermanos en la imaginación construimos la red luminosa

Febrero 28, 2011 

Última actualización: 2021-06-03