Marianela Medrano en defensa del FIPMed
Por: Marianela Medrano
16 de octubre de 2025
Amigos entrañables de El Festival de Poesía de Medellín:
Es con mucho pesar que he recibido la noticia de que se planea retirar los fondos que permiten que el festival llegue a miles de mentes y corazones hambrientos de conocimiento y creación. Esto me ha dejado consternada. Los escritores y las palabras son poderosos y trascendentales. La poesía ha sido un vehículo y una forma de terminar con la opresión en todo el mundo. La poesía ha sido también una fuente de sustento espiritual a través de los tiempos. Cuando la poesía es atacada, el mundo también peligra.
He seguido con interés y admiración su trayectoria, y como poeta invitada pude compartir con poetas de diferentes culturas y naciones que, como yo, se beneficiaron de su labor incansable e íntegra. El Festival de Medellín no solo apoya a los poetas, sino que ha dado voz a millones de personas cuyas vidas han sido empujadas hacia los márgenes. Ustedes han dado voz a quienes no la tienen. No es de extrañar que ahora estén siendo blanco de amenazas de mermar sus recursos. Esto equivale a silenciar a Colombia y al mundo. Como poeta, yo también me siento en la mira. Eliminar recursos es un intento de coartar la libertad intelectual y de silenciarnos, lo cual constituye una amenaza para los derechos humanos.
Escribo para repudiar este horror y decirles que defiendo el Festival de Poesía de Medellín, que es también una forma de apoyar la poesía, a los escritores de Colombia y del mundo. La desaparición del festival sería una pérdida internacional.
Tengo la certeza de que los más de 2100 poetas y las 197 naciones que han participado en el festival por los últimos 35 años estarían de acuerdo conmigo; si el festival desapareciera, lo mismo pasaría con la esperanza y la valía cultural que traen estos encuentros. Esto sería un golpe contundente a la paz, el humanismo, la justicia social y la solidaridad que su festival ha enarbolado desde sus inicios.
El Festival de Poesía de Medellín es un patrimonio global que debe respetarse y preservarse a toda costa. Ahora, en estos tiempos desafiantes que atraviesa la humanidad, el festival representa la esperanza y un estandarte de valores incuestionables.
Reitero mi apoyo al festival y exijo respeto para los derechos humanos y espacio para la poesía, que es lo mismo que decir espacio para la paz y la espiritualidad.
Marianela Medrano
Poeta dominicana residente en USA.