Jorge Mario Echeverry (Colombia)
Por: Jorge Mario Echeverry
Huidobro
Es ya hora de tornar la lira en trompeta:
tal la bulla en la calle:
tal el pulso del corazón
Sea pues la pluma máquina
locomotora de teclas
que con sus manitas
golpea el papel
tu dulce sinfonía de nervios.
Sea él un hombre solo
solo
solo
sea el siglo: veinte
sean la lluvia y el sol, que le dan consuelo.
La hoguera
Faltaban tus piernas en el poema.
Tus artes mayores de flor en celo.
La luz más íntima:
esa hoguera que abrazo, complacido,
día a día.
Y en la que bebe luz el corazón de mi canto.
César Vallejo
Para Guillermo Martinez Gonzalez
Si hubiese sido sordomudo
igual habría cantado,
igual,
habríase sacado los huesos de las carnes
y habríalos hecho sonar,
como si nada,
como si fuese absolutamente necesario,
pues bien sabía él
que el poema
es anterior a cualquier palabra, anterior
a la invención misma del lenguaje,
que está hecho de fuego –el poema–
de pedazos de estrella
de este saberse bestia, y sin embargo
el corazón,
y sin embargo
esta necesidad de acercarle un poco de calor
a cuanto tiene frío:
él, tan ovejo, tan caballo,
nos mira de frente
y, por sobre cualquier vanidad de la cultura,
levanta su brazo
con una palabra de amor entre los dedos
y la deposita en el corazón del hombre,
porque de otra manera cómo,
porque de otra manera para qué.
Marta
Puesto que no pienso, me he puesto a pensar y la recuerdo
sombra de un día
que fuera breve
alegre y dulce como el beso que me diera,
Marta en la boca, en mis catorce,
una noche en la puerta de su casa, antes de irse.
Qué es de Marta, dónde está,
qué ha sido de ella. Sus ojos verdes, sus brackets,
su cabello negro, sus téticas incipientes en mi pecho.
Tan audaz, que osó dejar un beso suyo en mis labios.
Tan mujer, que no quería que la olvidara. Y no la olvido.
Jorge Mario Echeverry. Poeta bogotano nacido en 1963 en Pereira. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Nacional de Colombia y realizó estudios en Relaciones Internacionales. Diplomático de carrera. Miembro fundador de la revista de poesía Ulrika. Libros de poemas: Azul, al filo de los cuerpos (Cuadernos Ulrika, 1985), Arquitectura del silencio (Editorial El Astillero, 2002) y Los días quedan (Uniediciones, 2016). Poemas suyos han sido traducidos al francés, el inglés y el portugués.