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Del leopardo de las nieves a Mayakovski

Por: Jidi Majia
Traductor: León Blanco

Prefacio

Por Jack Hirschman


Este libro es realmente una antología de algunos poemas mayores del gran poeta chino Jidi Majia, así como algunos textos de manifiestos culturales y discursos que ha dado al recibir premios, o al rendir homenaje a otros en el reino de la cultura planetaria.

Para comprender mejor la aventura que emprendes al leer Del leopardo de las nieves a Mayakovski, es importante saber que Jidi Majia es internacionalista hasta la médula.

Sus poemas están escritos en chino y traducidos espléndidamente al inglés por el poeta norteamericano Denis Mair. Tanto las obras de Jidi Majia como la traducción de Denis Mair son maravillosas.

Jidi Majia es también miembro y figura destacada de una de las 55 minorías en China, el pueblo Yi, que cuenta con nueve millones de personas. Es muy importante mantener en mente aquel hecho étnico, porque Majia, además de ser vicepresidente de la Asociación de Escritores de China, es también el director cultural de los 55 pueblos minorítarios, dentro de la dinámica étnica china. Él está devotamente orgulloso de su origen como un niño del pueblo Yi, tanto que su dimensionalidad particular figura profundamente en muchos de sus poemas aquí. De hecho, en el poema “Yo, leopardo de las nieves”—uno de los dos largos poemas mayores en este libro—las imágenes están imbuidas del espíritu y el corazón de toda China y particularmente de las montañas del suroeste del territorio del pueblo Yi.


Es importante saber también que el Pueblo Yi tiene muchas diversas vertientes. Majia pertenece a los Nuosu o Vertiente negra (Nuo significa negro en lengua Yi) y su poema “Río” es un homenaje profundamente evocador de aquel Río Negro Profundo en el suroeste de China, del cual emergió como poeta cuando era joven.

Y aunque Negro no significa aquí un color racial, la verdad paradójica es que también, desde su juventud—bajo la influencia de las políticas culturales maoístas anticolonialistas, así como también por su propia lectura ávida de poetas africanos y caribeños—África vino a tener un poderoso significado en el corazón de Majia, tanto que él elucida aquel significado en su ensayo “El complejo africano de un poeta chino”, incluido en este libro; y su empático apego a África es tan profundo, que titula su gran oda a Nelson Mandela, nuestro padre. Aquel maravilloso surafricano a quien Majia apologiza, porque Mandela fue capaz de llegar a un nivel de conciencia donde pudo perdonar incluso a quienes lo encarcelaron, no es la única figura homenajeada por Jidi: también el gran poeta húngaro Attila József, Federico García Lorca de España, y Andrea Gursky, fotógrafo de Alemania, todos homenajeados en poemas en este volumen.

Y por supuesto, el otro largo poema en este libro, el histórico “Para Vladimir Mayakovski”, es un poema que dos generaciones de poesía contemporánea habían estado esperando que se escribiera. Ahora, por arte de magia, ¡nos ha llegado milagrosamente!

Para la mayoría de estadounidenses, europeos, africanos y asiáticos también, cuando China se menciona, la imagen de un pueblo asiático emerge toda de una pieza. Por ello he escrito sobre la doble dimensión de Jidi Majia, como poeta y trabajador cultural, como hombre dentro del gobierno chino, y como miembro del pueblo Yi.

No hay contradicción aquí. 55 minorías no es un asunto baladí. Millones y millones de personas, contribuyen a la arrolladora diversidad de la sociedad china, evidente a cualquiera que visite este país más que de paso. Todo el pueblo Yi habla chino, pero también la lengua Yi, y sin duda un montón de historia Yi y su proximidad a la naturaleza son evocados en poemas de este libro. Y al igual que hemos sido de mente estrecha con respecto a las dimensiones étnicas de la China contemporánea, también tenemos una visión miope de la poesía china.

Es decir, está incrustado en la mayoría de las mentes estos días, que hay una manera “china” de escribir poesía china. Parece tal cual, suena como esto y aquello, es decir, es china: así es la poesía china. La poesía de Jidi Majia es muy distinta en este sentido. Sus sentimientos líricos, como los traduce Mair, vienen con raíces en el nombre de las cosas de la naturaleza, ríos y montañas, y estos objetos naturales son centrales para su afirmación de las condiciones humanas y los héroes de allí, en un épico estilo que involucra no sólo la poesía china tradicional sino que evoca también una dimensión internacionalista de la poesía occidental. Hay dos razones mayores para este fenómeno en la obra de Majia: De un lado, la poesía reina sobre la vida de Jidi Majia. Es lo existencial—sí, en sentido comunista y cósmico—la raíz de sus afirmaciones tanto en su poesía como en sus siempre solidarios manifiestos y discursos en prosa: los árboles son árboles y las montañas, montañas; pero nombrarlos en un poema con sinceridad y espíritu imaginativo es en la mente de Jidi Majia la apoteosis del espíritu mismo. Y dado que el pueblo Yi se conoce, entre otros aspectos, por estar obsesionado con el origen de todo en la naturaleza (expresado en su Libro de los orígenes), justo como Lao-Tse y Chuang Tzu en China, uno podría comprender la poesía de Jidi Majia como proveniente de la tradición chamánica del Pueblo Yi, así como también de la moderna poesía china, uno de los grandes y sofisticados logros de esta época. La otra razón no es solamente que Jidi Majia es un poeta que escribe, y de hecho un grande. Hay poetas cuyas vidas están dedicadas no sólo a escribir poemas sino también a organizar activamente festivales internacionales de poesía—por ejemplo en el lago Qinghai o en Chengdu, así como en otros lugares a lo largo de China. El manifiesto de Jidi Majia por el Festival Internacional de Poesía del Lago Qinghai, traducido al inglés, —como los textos en prosa en inglés en este libro por Huang Shaozheng, están traducidos al alemán por Claudia Kotte, al español por Rafael Patiño Góez, al francés por Françoise Roy y al italiano por Rosa Lombardi, como un múltiple ejemplo brillante de la perspectiva profundamente internacionalista de Majia como trabajador cultural.

Por ello su discurso en honor al poeta colombiano y colega de trabajo cultural, Fernando Rendón, antiguo organizador de uno de los más grandes festivales en el mundo, en Medellín, Colombia, premiado con el Premio Nobel Alternativo en Suecia hace algunos años, por haber borrado con el festival, un evento anual, la mancha que las “drogas” habían dejado en Medellín, así como por ayudar a llevar a su fin cincuenta años de guerra civil en ese país.

Me ha llenado de alegría leer la luminosa apología de Jidi Majia a Fernando Rendón, porque he leído en el Festival Internacional de Poesía de Medellín (5000 personas escuchando y ni una se va, aun bajo la lluvia). Con Fernando y otros 35 poetas directores de festivales internacionales de poesía alrededor del mundo, estuve entre quienes en 2011 fundamos el Movimiento Poético Mundial (WPM), cuyos miembros cada tres semanas aproximadamente tenemos un chat planetario entre nosotros desde nuestros computadores, con Fernando al timón.

Y me enorgullece decir que, desde agosto de 2015, cuando nos encontramos en el festival del Lago Qinghai, que Jidi Majia y otros camaradas organizaron hace un par de años, en el que con mi esposa, la sueca Agneta Falk, nos pidieron leer nuestra poesía, me volví un convencido, a través de la Gran Muralla de Poesía (que incluye imágenes como las de Pablo Neruda, Langston Hughes, Tu Fu, Nelly Sachs, Paul Celan y muchos otros, y a través de la Plaza de la Poesía, con 24 estatuas de héroes, o autores de los grandes poemas épicos del mundo, incluyendo a Gilgamesh, Beowulf, Rolando, Dante Alighieri, Walt Whitman y otros), todos me convencieron de que Jidi Majia era, no sólo un maravilloso poeta, sino también que como fuerza cultural para la transformación del mundo a través de las infusiones del arte de la poesía, merecedor del Premio Nobel de Literatura, si algún escritor lo mereciera. En todos los países que he visitado para leer mis obras, nunca he visto un más radiante homenaje a la poesía que el que China ha manifestado a través de la energía de Jidi Majia.

Su poema “Para Vladimir Mayakovski”, es el más puro retrato del primer poeta callejero del Siglo XX, el primer poeta en abrazar de corazón la revolución comunista hace cien años. Es un poema de redención y resurrección centenaria que había estado esperando leer por más de dos generaciones, y que está aquí con una majestad de imagen, ritmo y aliento que estoy seguro llenará la imaginación de los lectores con gran fortaleza para continuar resistiendo el fascismo y el corporativismo, que asolan a todos los seres realmente humanos estos días.

Majia le da vida a Mayakovski justo cuando lo necesitamos. ¡El Slava sobre los labios de Mayakovski es la Gloria de la Poesía y la Revolución en los labios de Jidi Majia, dándonos nueva fortaleza lírica para el futuro!

Edición bilingua (inglés-español)
Traducción de León Blanco, a partir de la traducción inglesa de Denis Mair
Colección Hipnos #23

Última actualización: 18/03/2026